16:04 | Autor Iglesia Hogar

El significado teológico de la Cuaresma es muy rico.Su estructura de cuarentena conlleva un enfoque doctrinal peculiar. En efecto, cuando el ayuno se limitaba a dos días —o una semana a lo sumo—, esta praxis litúrgica podía justificarse simplemente por la tristeza de la Iglesia ante la ausencia del Esposo, o por el clima de ansiosa espera; mientras que el ayuno cuaresmal supone desde el principio unas connotaciones propias, impuestas por el significado simbólico del número cuarenta.
En primer lugar, no debe pasarse por alto que toda la tradición occidental inicia la Cuaresma con la lectura del evangelio de las tentaciones de Jesús en el desierto: el período cuaresmal constituye, pues, una experiencia de desierto, que al igual que en el caso del Señor, se prolonga durante cuarenta días.En la Cuaresma, la Iglesia vive un combate espiritual intenso, como tiempo de ayuno y de prueba. Así lo manifiestan también los cuarenta años de peregrinación del pueblo de Israel por el Sinaí.
Otros simbolismos enriquecen el número cuarenta, como se advierte en el Antiguo y Nuevo Testamento.Así, la cuarentena evoca la idea de preparación: cuarenta días de Moisés y Elías previos al encuentro de Yahveh; cuarenta días empleados por Jonás para alcanzar la penitencia y el perdón; cuarenta días de ayuno de Jesús antes del comienzo de su ministerio público.
La Cuaresma es un período de preparación para la celebración de las solemnidades pascuales: iniciación cristiana y reconciliación de los penitentes.Por último, la tradición cristiana ha interpretado también el número cuarenta como expresión del tiempo de la vida presente, anticipo del mundo futuro.El Concilio Vaticano II(cfr. SC 109) ha señalado que la Cuaresma posee una doble dimensión, bautismal y penitencial, y ha subrayado su carácter de tiempo de preparación para la Pascua en un clima de atenta escucha a la Palabra de Dios y oración incesante.El período cuaresmal concluye la mañana del Jueves Santo con la Misa crismal —Missa Chrismalis— que el obispo concelebra con sus presbíteros.
Esta Misa manifiesta la comunión del obispo y sus presbíteros en el único e idéntico sacerdocio y ministerio de Cristo.Durante la celebración se bendicen, además, los santos óleos y se consagra el crisma.El tiempo de Cuaresma se extiende desde el miércoles de Ceniza hasta la Misa de la cena del Señor exclusive.El miércoles de Ceniza es día de ayuno y abstinencia; los viernes de Cuaresma se observa la abstinencia de carne.
4:03 | Autor Iglesia Hogar

La Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la Iglesia para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua. Es tiempo para arrepentirnos de nuestros pecados y de cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo.

La Cuaresma dura 40 días; comienza el Miércoles de Ceniza y termina antes de la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo. A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, hacemos un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes que debemos vivir como hijos de Dios.

El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa luto y penitencia. Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual.

En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo, ya que por acción de nuestro pecado, nos alejamos más de Dios.

Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, durante toda la vida, hemos de arrojar de nuestros corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen a nuestro amor a Dios y a los hermanos. En Cuaresma, aprendemos a conocer y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra cruz con alegría para alcanzar la gloria de la resurrección.

40 días

La duración de la Cuaresma está basada en el símbolo del número cuarenta en la Biblia. En ésta, se habla de los cuarenta días del diluvio, de los cuarenta años de la marcha del pueblo judío por el desierto, de los cuarenta días de Moisés y de Elías en la montaña, de los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública, de los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto.

En la Biblia, el número cuatro simboliza el universo material, seguido de ceros significa el tiempo de nuestra vida en la tierra, seguido de pruebas y dificultades.

La práctica de la Cuaresma data desde el siglo IV, cuando se da la tendencia a constituirla en tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia. Conservada con bastante vigor, al menos en un principio, en las iglesias de oriente, la práctica penitencial de la Cuaresma ha sido cada vez más aligerada en occidente, pero debe observarse un espíritu penitencial y de conversión.

Fuente: ACIPrensa.
18:06 | Autor Iglesia Hogar

Ser Hombre
Digamos, justamente, que Jesús no ofreció algo a Dios, sino que se ofreció a sí mismo, y este ofrecerse a sí mismo se realiza precisamente en esta compasión, que transforma en oración y en grito al Padre el sufrimiento del mundo.




Una segunda palabra en este contexto es importante. Se dice que Cristo así – a través de esta obediencia – se hizo perfecto, en griego teleiothèis (cfr. Hb 5, 8-9). Sabemos que en toda la Torá, es decir, en toda la legislación cultual, la palabra tèleion, aquí utilizada, indica la ordenación sacerdotal. Es decir, la Carta a los Hebreos nos dice que precisamente haciendo esto Jesús se hizo sacerdote, se realizó en su sacerdocio.



La Carta a los Hebreos resume, finalmente, toda esta compasión en la palabra hypakoèn, obediencia: todo esto es obediencia. Es una palabra que no nos gusta, en nuestra época. La obediencia aparece como una alienación, como una actitud servil. Uno no usa su libertad, su libertad se somete a la voluntad de otro, por tanto uno ya no es libre, sino que está determinado por otro, mientras que la autodeterminación, la emancipación sería la verdadera existencia humano. En lugar de la palabra “obediencia”, nosotros queremos como palabra clave antropológica la de “libertad”. Pero considerando desde cerca este problema, vemos que las dos cosas van juntas: la obediencia de Cristo es conformidad de su voluntad con la voluntad del Padre; es un llevar la voluntad humana a la voluntad divina, a la conformación de nuestra voluntad a la voluntad de Dios.

San Máximo Confesor, en su interpretación del Monte de los Olivos, de la angustia expresada precisamente en la oración de Jesús, “no mi voluntad, sino la tuya”, describió este proceso, que Cristo lleva en sí como verdadero hombre, con la naturaleza, la voluntad humana; en este acto – “no mi voluntad, sino la tuya” – Jesús resume todo el proceso de su vida, es decir, del llevar la vida humana natural a la vida divina, y de esta forma transformar al hombre: divinización del hombre, y así redención del hombre, porque la voluntad de Dios no es una voluntad tiránica, no es una voluntad que esté fuera de nuestro ser, sino que es precisamente la voluntad creadora, es precisamente el lugar donde encontramos nuestra verdadera identidad.

Dios nos ha creado y somos nosotros mismos conformes con su voluntad: sólo así entramos en la verdad de nuestro ser y no estamos alienados. Al contrario, la alienación se realiza precisamente saliendo de la voluntad de Dios, porque de este modo salimos del diseño de nuestro ser, ya no somos nosotros mismos y caemos en el vacío. En verdad, la obediencia a Dios, es decir, la conformidad, la verdad de nuestro ser, es la verdadera libertad, porque es la divinización. Jesús, llevando al hombre, el ser hombre, en sí y consigo, en la conformidad con Dios, en la perfecta obediencia, es decir, en la conformación perfecta entre las dos voluntades, nos ha redimido y la redención es siempre este proceso de llevar la voluntad humana a la comunión con la voluntad divina. Es un proceso por el que rezamos cada día: “hágase tu voluntad”.
Y queremos rezar realmente al Señor, para que nos ayude a ver íntimamente que esta es la libertad, y a entrar, así, con gozo en esta obediencia y a “recoger” al ser humano para llevarlo – con nuestro ejemplo, con nuestra humildad, con nuestra oración, con nuestra acción pastoral – a la comunión con Dios.
Gracias Padre Fabian Miranda por compartirlo!!!!
18:51 | Autor Iglesia Hogar
Ser hombre
Esta humanidad no responde al ideal platónico y aristotélico, según el cual el verdadero hombre sería aquel que vive solo en la contemplación de la verdad, y así es beato, feliz, porque tiene amistad solo con las cosas hermosas, con la belleza divina, mientras que “los trabajos” los hacen otros. Esta es una suposición, mientras que aquí se supone entrar como Cristo en la miseria humana, la toma consigo, va a las personas sufrientes, se ocupa de ellas, y no sólo exteriormente, sino que las tome sobre sí interiormente, recoja en sí mismo la “pasión” de su tiempo, de su parroquia, de las personas a él confiadas.

Así Cristo mostró su verdadero humanismo. Ciertamente su corazón está siempre fijo en Dios, ve siempre a Dios, íntimamente está siempre en diálogo con Él, pero Él lleva, al mismo tiempo, todo el ser, todo el sufrimiento humano entra en la pasión. Hablando, viendo a los hombres que son pequeños, sin pastor, Él sufre con ellos, y nosotros sacerdotes no podemos retirarnos a un Elysium, sino que estamos inmersos en la pasión de este mundo y debemos, con la ayuda de Cristo y en comunión con Él, intentar transformarlo, de llevarlo hacia Dios.

Precisamente esto se dice, con el siguiente texto realmente estimulante: «habiendo ofrecido en los días de su vida mortal ruegos y súplicas con poderoso clamor y lágrimas” (Hb 5, 7). Esto no es solo una indicación de la hora de angustia en el Monte de los Olivos, sino que es un resumen de toda la historia de la pasión, que abraza toda la vida de Jesús. Lágrimas: Jesús lloraba ante la tumba de Lázaro, estaba realmente tocado interiormente por el misterio de la muerte, por el terror de la muerte. Personas que pierden al hermano, como en este caso, a la madre y al hijo, al amigo: toda la terribilidad de la muerte, que destruye el amor, que destruye las relaciones, que es un signo de nuestra finitud, de nuestra pobreza. Jesús es puesto a prueba y se confronta hasta lo profundo de su alma con este misterio, con esta tristeza que es la muerte, y llora. Llora ante Jerusalén, viendo la destrucción de la bella ciudad a causa de la desobediencia; llora viendo todas las destrucciones de la historia del mundo; llora viendo cómo los hombres se destruyen a sí mismos y sus ciudades en la violencia, en la desobediencia.

Jesús llora, con fuertes gritos. Sabemos por los Evangelios que Jesús gritó desde la Cruz, gritó: “¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?" (Mc 15, 34; cfr. Mt 27, 46), y que gritó una vez más al final. Y este grito responde a una dimensión fundamental de los Salmos: en los momentos terribles de la vida humana, muchos salmos son un fuerte grito a Dios: “¡Ayúdanos, escúchanos!”. Precisamente hoy, en el Breviario, hemos rezado en este sentido: ¿Donde estás, Dios? “Como ovejas de matadero nos entregan” (Sal 44, 12). ¡Un grito de la humanidad sufriente! Y Jesús, que es el verdadero sujeto de los Salmos, lleva realmente este grito de la humanidad a Dios, a los oídos de Dios: “¡Ayúdanos y escúchanos!”. Él transforma todo el sufrimiento humano, tomándolo en sí mismo en un grito a los oídos de Dios.



En realidad la Carta a los Hebreos dice que “ofreció oraciones y súplicas”, “gritos y lágrimas” (5, 7). Es una traducción correcta del verbo prosphèrein, que es una palabra cultual y expresa el acto de la ofrenda de los dones humanos a Dios, expresa precisamente el acto del ofertorio, del sacrificio. Así, con este término cultual aplicado a las oraciones y lágrimas de Cristo, demuestra que las lágrimas de Cristo, la angustia del Monte de los Olivos, el grito de la Cruz, todo el sufrimiento no son algo al lado de su gran misión. Precisamente de esta forma Él ofrece el sacrificio, hace de sacerdote. La Carta a los Hebreos, con este “ofreció”, prosphèrein, nos dice: esta es la realización de su sacerdocio,
así lleva la humanidad a Dios, así se hace mediador, así se hace sacerdote.
19:38 | Autor Iglesia Hogar
Ser hombre
La Carta a los Hebreos hace un subrayado de nuestra humanidad que nos sorprende, porque dice: debe ser uno con “compasión hacia los ignorantes y extraviados, por estar también él envuelto en flaqueza” (5, 2) y después – mucho más fuerte aún - “habiendo ofrecido en los días de su vida mortal ruegos y súplicas con poderoso clamor y lágrimas al que podía salvarle de la muerte, fue escuchado por su actitud reverente” (5, 7). Para la Carta a los Hebreos el elemento esencial de nuestro ser hombre es la compasión, es el sufrir con los demás: esta es la verdadera humanidad.


No es el pecado, porque el pecado no es nunca solidaridad, sino siempre desolidarización, es un tomar mi vida para mí mismo, en lugar de entregarla.


La verdadera humanidad es participar realmente en el sufrimiento del ser humano, quiere decir ser hombre de compasión – metriopathèin, dice el texto griego – es decir, estar en el centro de la pasión humana, llevar realmente con los demás sus sufrimientos, las tentaciones de este tiempo: “Dios, ¿dónde estás tú en este mundo?”.
Enviado por el Padre Fabian Miranda.
10:11 | Autor Iglesia Hogar
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1.MONICION DE ENTRADA


Amigos y hermanos: Estamos en la noche del Jueves Santo. Son los momentos más
difíciles de la vida de Jesús. Después de todo el esfuerzo, el Padre le
pide que entregue su vida en cruz.



En la oscuridad, Jesús no comprende, todo su ser se revela,
ve que sin su presencia sus apóstoles se dispersarán, como ovejas sin
pastor, ve que toda su obra se viene abajo. Y sin embargo, el confía en
el Padre y se pone en manos de sus perseguidores con la paz de saber que
la voluntad de Dios ha de cumplirse.



Acompañando a Jesús en su oración, algunos de sus apóstoles
nos van a contar que sintieron ellos aquella noche. Eran hombres débiles y
pecadores y lo que vamos a escuchar muy bien pudieron ser sus
experiencias, y desde luego, han sido y son las nuestras en muchos casos.



Canto
s:



- Junto a Ti al caer de la tarde

-Cantemos al amor

-Dios está aquí

-Vaso nuevo

-Oh Señor delante de Ti










2. MONICIÓN AL PRIMER APÓSTOL











Entre los que seguían a Jesús
estaban los seguros de si. Tenían formada su idea de lo que Jesús
iba a hacer y esperaban que tomase el trono de Israel por la fuerza
y comenzase una nueva época de esplendor y poder. Cuando Jesús
decide morir , se les viene todo abajo . Son los incrédulos los que
se desesperan.





2.1 PRIMER APOSTOL:


"Lo que yo sentí fue angustia . ¿Entonces era verdad que él se iba ?. Todas las palabras de aquella cena traían un aire de despedida. ¡ Este era entonces el final, la desbandada ? .


Había que poner fin a aquellos tres años magníficos . Había
que cerrar el cofre de los sueños. !Con lo bien que había comenzado todo !
La gente le seguía como corderillos , hasta nosotros hacíamos ya milagros
. Y , de pronto, se acabó .¿Pero qué habíamos hecho? , para que servía
ahora nuestra obra si se la llevaba el viento , ¿ No era acaso él el
libertador de Israel? .Todo se me vino abajo . ¿ Cuantos éramos los que creíamos en él? Nadie , prácticamente . Y El se iba . Y dejando todo a medias.

No entendía nada, comí el pan , trague el pan , lo devoré , como si en él fuera a encontrar la respuesta . Y la angustia no se fue.

Canto
:
(Tú, Señor, me llamas; Libertador de Nazaret)



3.MONICIÓN AL SEGUNDO APÓSTOL









Algunos de los que iban
detrás de Jesús siempre tuvieron miedo.

el mensa
je revolucionario que El iba
anunciando les hacía temer de todo y de todos. Con la muerte de
Jesús se acentúan sus temores . huyen porque son débiles .





3.1. APOSTOL SEGUNDO





“El amor, eso era lo que a mi me asustaba. Todas sus
palabras hablaban de amor, sobre todo aquella noche. Y mi corazón estaba lleno de odio. El decía :" Amaos los unos a los otros " Y yo no sabía amar
. Amarle a Él era fácil . ¿Pero era posible amar a Judas ? Me conocéis, me gustan las verdades tajantes, el agua clara . Por eso nunca pude amar a Judas. Más aún, no comprendía que Él le amase. Me hubiera gustado que lo desenmascarase abiertamente. Si El lo hubiera dicho abiertamente durante
la cena, Judas no hubiera podido hacer lo que hizo.




Más tarde comprendí el amor. Comprendí que lo que yo llamaba agua clara era solamente egoísmo, que lo que llamaba defensa de la verdad era solo violencia y que El, al morir por amor iba mucho más allá".


Canto: Al atardecer de la vida me examinarán del amor



4.MONICIÓN AL TERCER APÓSTOL











Creer es una aventura. La fe exige coraje, dar un sal
to, no temer la inseguridad y fiarnos únicamente de Dios. A muchos les costo aceptar a Jesús pero comprendieron el significado y la grandeza de sus palabras yacciones.





4.1 APÓSTOL TERCERO






"Yo soy un hombre que no sabe creer mas que lo que ve y toca, al que no gustan sueños ni misterios, y El se hacía cada día más extraño. Todo en sus palabras tenía doble sentido, un trasfondo vertiginoso. Estaba descubriendo demasiadas cosas a la vez y apenas tenía tiempo de asimilarlas. Era como caer en un tenebroso abismo de luz, con tanta luz que cegaba. Por eso yo intentaba detenerle, Hacer que explicara las cosas con más tranquilidad. Hablaba de ir a prepararnos un lugar al que nosotros habíamos de ir algún día. ¿Pero como íbamos a llegara ese
sitio preparado si ni siquiera sabíamos por donde iba a ir El?. Pero sobre todo lo del pan me desbordo. Comprendedlo: Alguien coge un trozo de pan, lo bendice y te lo alarga diciendo :Come esto, esto es mi cuerpo, aquello era algo duro de creer algo se reveló dentro de mí,¿ Se había vuelto loco?. El no hablaba en parábolas en aquél momento. Sabía lo que decía y estaba diciendo que aquel pan era su cuerpo.




Lo mastiqué sorprendido era pan, olía y sabía a pan. Me miró profundamente y supe que había adivinado mis miedos, me invitaba a llegar hasta su alma. Comprendí que tenía que ir hacia El como saltando en la noche. Y de pronto sin que nada espectacular hubiera sucedido, encontré la FE"


Canto: No adoréis a nadie








5. DINAMICA DEL GRANO DE CEBADA












En nuestro mundo
donde no tenemos tiempo para dar nada, donde no tenemos tiempo para
lo esencial, es importante que hoy en los momentos más difíciles de
la vida de Jesús, después de su esfuerzo, descubramos y saquemos
tiempo para dar a los demás...para servir.






Por eso, como símbolo hoy entregaremos un grano
de cebada a la tierra para que con el tiempo, las lluvias, las tormentas y
el sol, dejen brotar esa nueva espiga de fraternidad que haga renacer en
nosotros ese nuevo corazón que nos pedía en ese momento decisivo.




A continuación vamos a ir enterrando los granos en
la maceta como símbolo de cosas que queremos dejar atrás y cambiar por
otras nuevas. Después vosotros mismos podéis continuar enterrando hecho de
vuestra vida que también queráis cambiar por otros nuevos para así
convertirnos poco a poco en LUZ DE CRISTO Y LUZ DEL MUNDO.




Respondemos:




PORQUE DANDO LA VIDA EN COMO SE RECIBE




1 Quiero enterrar hoy aquí el cansancio que he visto reflejado
en el rostro de un anciano, para que haga de nuestros mayores unos hombres
felices y sanos.




PORQUE DANDO LA VIDA ES COMO SE RECIBE




2 Quiero enterrar hoy el esfuerzo realizado en los estudios
para que tengan su fruto para mí y para los demás.




PORQUE DANDO LA VIDA ES COMO SE RECIBE.




3 Quiero enterrar aquí la fatiga de los trabajadores, para que
su trabajo tenga su recompensa y sea solidario con otros.




PORQUE DANDO LA VIDA ES COMO SE RECIBE.




4 Quiero enterrar aquí la lágrimas
del niño en su cuna para que crezcan en salud y alegría.




PORQUE DANDO LA VIDA ES COMO SE RECIBE.




5 Quiero enterrar aquí la soledad del hombre sin trabajo para
que surja un mundo más solidario.




PORQUE DANDO LA VIDA ES COMO SE RECIBE.




Canto: Cristo
nos da la libertad









6.ORACIÓN
FINAL














Solo os pido que os améis;


no
hacen falta otras leyes ni otros ritos;

que
os améis unos a otros,

que
multipliquéis los encuentros, las ternuras,

los
abrazos y los besos;

solo
quiero que os beséis,

y
que pongáis en común lo que tenéis,


lo que sois;

que dialoguéis, os entendáis.

Solo quiero que os
queráis.













Quiero amigos míos, que
os sirváis,

que os lavéis los pies unos a
otros,

que os acompañéis

y os ayudéis a caminar;

que os curéis mutuamente las
heridas;

que os perdonéis

y que no dejéis a nadie solo.

daos el tiempo que haga falta.

Regalaos mutuamente algún detalle,

cosas, gestos,

como signo de amistad y de
presencia,

como yo hice con vosotros;

que lleve vuestra marca y vuestro
espíritu;

regalaos en todo a vosotros mismos,


como un pequeño sacramento

el amor es siempre gracia y
presencia.

Ya solo vale el amor .

Pero como una condición,

una pequeña circunstancia

que debéis tener en cuenta:

que vuestro amor sea como el mío,

que os sirváis y que os améis,

como yo lo hice con vosotros.

Y nada más.














7.
PADRENUESTRO
(manos unidas)



8. Silencio



9. Convocatoria
para el día siguiente



10. MATERIAL



a) Unos cirios (¿12?) representando
la oración de los que estamos al lado de Jesús. En mi parroquia
presentamos un cirio por cada calle.



b)Una

maceta o un recipiente (bandeja honda) donde se pondrán los granos de
trigo o de cebada



c) Trigo o cebada. Se pueden
también sustituir por otras semillas.



d) Arena para la maceta o el
recipiente.







Javier Leoz





Parroquia de San Juan Evangelista





Peralta (Navarra)















17:30 | Autor Iglesia Hogar
Desde el Miercoles 26 hasta el Domingo 30 de Mayo del cte. año, se podra visitar en nuestra ciudad la Expo Biblia 2010 titulada “La Biblia Cristiana y su Mundo. Imágenes y esquemas para una introducción general a la Sagrada Escritura”.

Se trata de un recorrido formativo e interactivo de aproximadamente una hora para descubrir los principales aspectos de la Biblia cristiana en el marco de la fe de la Iglesia.

Interpretación, historia bíblica, manuscritos, apócrifos, lectura orante, lenguas bíblicas e inspiración, son algunos de los temas que de manera visual y creativa se presentan para formación y reflexión de los participantes.

Un motivo mas de alegria para que todos los Balcarceños. Estemos preparados para conocer esta exposicion que nos ayudara a entender mucho mas las Sagradas Escrituras, y todos los elementos que demuestran que ella es La Palabra Viva de Dios, inspirada a los hombres por el Espiritu Santo.